Los cambios en las empresas

Enfoque sobre los negocios.
Los contextos, las economías y los negocios están cambiando vertiginosamente, de manera fundamental y permanente. Nada certero se puede afirmar sobre el futuro, con la excepción de que en algún momento próximo, las empresas se enfrentarán al reto de cambiar de una manera que no tiene precedentes.
Sólo es posible progresar cuando nuestros clientes miran lejos y piensan en grande.

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"Estado del arte"

El objetivo es crear empresas capaces de renovarse continuamente sin crisis previas que lo justifiquen. No obstante, la tarea de construir una auténtica empresa es muy dura; en particular, en aquella en donde la gente se sienta motivada para crear grandes productos y servicios de excelencia.
Cambiar una empresa existente es muy difícil, porque a los directivos no les entusiasma la idea de ceder poder y autoridad. Sin embargo, en los próximos años veremos un cambio drástico en la definición de líder, quien estará menos relacionado con tomar las decisiones clave o tener una visión de futuro y más con crear las condiciones necesarias para permitir a otra gente innovar y crear esa visión. Cada empresa debe comprender profundamente su situación.
La velocidad con la que las ideas se pueden generar, probar y realizar está acelerando más de lo que podríamos haber anticipado; mayormente por el impacto de la incorporación de las nuevas tecnologías -la computación por celular y por la “nube”- y por la explosión de las redes sociales en los negocios. Tal situación está transformando el modo en que actuamos, y la gente ahora puede juntarse inmediata y muy fácilmente a través de las fronteras para resolver problemas e influenciar a otros.
Para la mayoría, comunicarse y colaborar en un mundo en línea se ha convertido en la norma: organizar una reunión, compartir noticias y puntos de vista es una práctica común.in embargo, para muchos de nosotros, cooperar de esta forma en nuestras vidas profesionales es más un ideal que una realidad. Pero esto se encuentra en la cúspide del cambio. Las herramientas que facilitan conectarse, compartir, recomendar, aconsejar y trabajar juntos en línea están ahora disponibles en el centro del trabajo, y cambiarán radicalmente las prácticas laborales tradicionales en formas que apenas estamos comenzando a entender.


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Nuevos desafíos
Nos estamos dirigiendo hacia la Empresa 2.0!, en un entorno muy volátil, con una economía de principios interrelacionados, centrándose en la competitividad, y con Internet como sistema a nivel planetario. En la nueva empresa, las gerencias sirven a los empleados (y no al revés), su estructura es plana, es abierta y transparente, utilizan tecnologías de la Web 2.0 y los integrantes quieren aprender y saber, con preferencia en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
Cómo se predice el futuro? Cómo elaborar una estrategia en un universo casi imposible de conocer?

  • El liderazgo en las industrias está cambiando de manos con mayor frecuencia y la ventaja competitiva se pierde más rápidamente que nunca antes. En la actualidad, no son sólo empresas aisladas las que quedan sin futuro, sino industrias completas (aerolíneas tradicionales, tiendas de la vieja guardia, cadenas de televisión, grandes empresas farmacéuticas, fabricantes estadounidenses de vehículos o la prensa escrita y otras).
  • La liberalización ha minimizado las barreras de entrada en toda una gama de industrias. Como resultado, los oligopolios de vieja data comienzan a fragmentarse para dar paso a una nueva competencia “anárquica”.
  • Cada vez es más frecuente ver a las empresas en las “redes de valor” y en “ecosistemas” sobre los cuales apenas tienen un control parcial. El crecimiento de los proyectos de desarrollo conjunto y de los consorcios industriales, hacen que las empresas cada vez tengan menos control sobre sus destinos.
  • Internet ha trasladado el poder de negociación de las manos de los productores a las de los consumidores. Antes, con la “fidelidad” de los clientes desinformados, las empresas se beneficiaban con la ignorancia de los aquello. En la actualidad, los clientes el control y, en un mundo de información casi perfecta, cada vez hay menos tolerancia para con los productos y servicios mediocres. Y desde aquí se irá hasta la siguiente parada: la web semántica, donde Internet va a pensar por todos. ¿Nos asusta, o nos ilumina?
  • Antes del auge de los dispositivos, en los 70s sólo había un mercado para un millón de unidades centrales, una década más adelante ya existía una necesidad de diez millones de micrordenadores. Luego, en los 90s el mercado de PC se encontró con un mercado de cien millones de unidades y el número de Internet era de alrededor de mil millones de usuarios. Se estima que próximamente habrá más de un dispositivo móvil por persona -iPods, teléfonos móviles, computadoras portátiles y tabletas-.
  • La digitalización de cualquier cosa amenaza a las empresas creativas y poseedoras de derechos de la propiedad intelectual, como las empresas farmacéuticas, los estudios de cine y las editoriales. Deberán adaptarse a un mundo en el cual la información y las ideas “desean ser libres”.
  • Los ciclos de vida de las estrategias se acortan. Gracias a la abundancia de capital, al poder de la tercerización y al alcance global de la Red, es posible iniciar nuevas empresas con mayor celeridad que antes. Sin embargo, cuanto más rápidamente crece una empresa, más pronto cumple la promesa de su modelo de negocios original, llega a la cima y entra en su ciclo de descenso.
  • Muchas empresas ya están desarrollando culturas de comunicación y colaboración que animan a las personas a trabajar juntas a través de locaciones y fronteras, usando tecnologías sociales, móviles y en la “nube”. Eventualmente, las empresas que se adapten, cosecharán los beneficios en comparación con aquellas que se estanquen. Estudios identifican una clara correlación de más del 80% entre colaboración e innovación. Por ejemplo, aquellos empleados a quienes se les da la oportunidad de colaborar en el trabajo tienen el doble de probabilidades de contribuir con nuevas ideas a su empresa. En el futuro, la innovación surgirá cada vez más de diferentes direcciones, tanto dentro como fuera de una empresa, y se dará más valor a la calidad de las ideas generadas que a otras mediciones.
  • La gente está convirtiéndose a las redes sociales y a los medios de comunicación social -Twitter, Youtube y Facebook son sólo algunos de los habituales-. Comunidades en las que se comparten experiencias sobre las marcas y empresas, con experiencias de texto, imágenes y sonido. El poder está pasando de institucional a lo individual. El desafío es encontrar formas para que el personal las use para mejorar la productividad, incrementar las ventas y construir redes profesionales y personales. Cada vez más, en lugar de verlas como una distracción, las empresas les sacarán provecho. Mientras una nueva generación de tecnologías rompe barreras dentro de empresas y cruza fronteras, veremos un movimiento hacia una cultura de trabajo más enfocada en estimular las ideas y la innovación. Las empresas que usan la colaboración en línea y la comunicación para su ventaja y adoptan el deseo de sus empleados de usar en el trabajo las mismas tecnologías que usan en sus vidas personales, serán las mejor ubicadas para crear una cultura de éxito.
  • El iPhone vio la luz en 2007, y cambió la forma en que usamos los dispositivos móviles y se abrió una categoría totalmente nueva: la verdadera computación personal. El mercado de los teléfonos “inteligentes” móviles aumentó drásticamente con la entrada de muchas más marcas, como Android. El término “apps” se convirtió en el idioma común en el mundo., miles de millones de aplicaciones han sido descargadas desde las tiendas virtuales y cientos de miles se han desarrollado. Se trata de una “fiebre del oro”. Y cuando el iPad llegó se convirtió en el nuevo estándar en la informática móvil, repentinamente, los ordenadores portátiles pasaron a ser equipos anticuados. El mundo empresarial en la red y ciento por ciento móvil impulsarán el cambio al trabajo en colaboración. Solo un pequeño porcentaje de los empleados están satisfechos con la tecnología disponible en el trabajo, prefiriendo las herramientas más intuitivas que usan en sus vidas personales, y casi la mitad no creen que su empleador saque provecho suficiente a la tecnología para mejorar la productividad y el desempeño. Mientras más gente opta por teléfonos inteligentes y tabletas en casa, tiene sentido que las empresas apoyen al personal en su elección preferida de dispositivo en el centro de trabajo.
  • Los costos cada vez más bajos de las comunicaciones y la globalización están abriendo las puertas de las industrias a vastos competidores nuevos que llegan con costos extremadamente bajos impactando severamente en la vieja guardia. No todas las empresas podrán reconfigurar sus operaciones globales yendo a los sitios menos costosos. Además, a medida que las empresas indias absorban distintos servicios y China expanda su participación en la industria global, el resto de las empresas tendrán que luchar para mantener sus márgenes. Las nuevas realidades del siglo XXI exigen capacidades organizativas y gerenciales diferentes. Si consiguieron ser operativamente eficientes, ahora deberán adaptarse para poder preservarse, prosperar y sobresalir de una multitud creciente de empresas jóvenes, tendrán que inspirar a sus empleados para que innoven y den lo mejor de sí mismos.
  • Las cadenas de valor globales funcionan en todo el mundo: las empresas participan en ellas, desechando la falta de especialización o de ventajas competitivas -un buen ejemplo es el propio iPad: los estadounidenses desarrollan la tecnología y poseen la regalías, pero los subcomponentes se fabrican en China-.
  • Los mecanismos de control deberían canbiar. En la mayoría de las empresas, la manera de controlar es a través de rigurosas descripciones, procedimientos y protocolos, y de fuertes relaciones de supervisión y jerarquía. El problema es que, en ese proceso, uno elimina la creatividad y la iniciativa. Pero, es posible controlar a las personas sin apelar a la jerarquía. Así, el control debe tener un objetivo final claro, basarse en la transparencia y en la vigilancia de los pares. Si se lo practica de ese modo, además de ser eficaz, no perjudica la creatividad y la pasión.
  • Maximizar la riqueza de los accionistas es un objetivo adecuado, pero como motivación primaria no es una buena idea. Si no se usa bien el capital y no se devuelve algo a los accionistas, no merece estar en el negocio. Hay diversas maneras de apuntalar el precio de las acciones, y algunas de esas formas socavan la capacidad para generar valor en el largo plazo. En las empresas estructuradas, es necesario encontrar un sentido más amplio para después preguntarnos por qué los empleados se comportan de manera automática.

Visión: las empresas deben recuperar la capacidad de “soñar”
En referencia a los mercados, donde todos piensen igual, nadie piensa mucho. Si se aspira a triunfar, las posibilidades del mañana se basarán en las iniciativas del presente.
En los próximos años, el proceso de compartir y desarrollar ideas se acelerará dramáticamente por el avance que las tecnologías y su gran impacto en la manera en que se llevan los productos y servicios al mercado, en cómo se estructuran los negocios, cómo se crean los roles laborales y cómo se atrae, recompensa y retiene a los recursos humanos con talento.
A la mayoría de las personas no les gusta el cambio, y ponerlo a la luz de la tecnología, realmente puede asustar. Esa es la sensación promedio que se tiene actualmente, a sabiendas de que la tecnología está cambiando tan rápidamente. Al darse cuenta de que ser un blanco fácil no es una opción, algunos empleados comienzan a explorar, a experimentar con estas nuevas tecnologías.
En un mundo abierto, donde las ideas pueden provenir de cualquiera, hasta las personas más creativas experimentarán la enorme presión de competir como individuos. Hoy se pueden comprar ideas desde cualquier lugar del mundo a un precio muy bajo. Se requiere de audacia en el pensamiento y tener enfoques diferentes, para no enamorarse del statu quo.
Las empresas tendrán que resolver como infundir energía a la gente, de modo que no sólo aporten al trabajo sus capacidades, sino también su pasión y su iniciativa. Lo que puede generar ese compromiso más profundo en las personas es alguna causa, un objetivo mayor que el de hacer dinero, algo más grande que uno mismo.

"La única forma de construir una empresa apta para el futuro es asegurarse de que también sea apta para los seres humanos". Gary Hamel

“Si los seres humanos pudimos inventar la empresa industrial moderna, entonces podremos también reinventarla”. Gary Hamel

"No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo". Albert Einstein

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